Viernes, 07 Febrero 2014 19:13

Intervención de Moni Pizani, Directora Regional de ONU Mujeres para Las Américas y El Caribe

CONSULTAS REGIONALES PREVIAS A CSW 58 – LAC

Compañeros en la Mesa Directiva,

Excelentísima Señora Lorena Cruz, Presidenta del Instituto Nacional de las Mujeres de México; y permítame agradecer muy especialmente a INMUJERES por el apoyo y la colaboración de larga data que hemos mantenido en el área de estadísticas de género, a través de los encuentros anuales en Aguascalientes, que ya alcanzan su 15ª edición y también por el apoyo y trabajo conjunto con ONU Mujeres; 

Excelentísima Señora Alejandrina Germán, Ministra de la Mujer de República Dominicana y Presidenta de la Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y el Caribe, muchas gracias por acompañarnos;

Señoras ministras, señores ministros y representantes gubernamentales;

Señoras y señores representantes de la sociedad civil latinoamericana y caribeña;

Señoras y señores integrantes del cuerpo diplomático,

Señoras legisladoras y señores legisladores,

Señora Marcia de Castro y demás colegas del sistema de Naciones Unidas que nos acompañan,

Amigas y amigos,

Quisiera, en primera lugar, hacerme eco de las manifestaciones de reconocimiento y gratitud al gobierno mexicano por esta excelente convocatoria, por la impecable organización y por la cálida y generosa hospitalidad brindada, que es característica de este querido país.

Para ONU Mujeres es motivo de particular satisfacción llegar a esta segunda edición de las consultas regionales previas a CSW, luego de las realizadas el año pasado en San Salvador. Esa experiencia nos demostró la importancia de articular posiciones y de fortalecer la coordinación para que los intereses y las demandas de la región queden plasmadas en las conclusiones acordadas de CSW. Me complace ver a tantas de ustedes que estuvieron presentes el año pasado en San Salvador y, del mismo modo, a nuevos países incorporándose a estas consultas.

Quisiera destacar también que ONU Mujeres está apoyando la celebración de consultas similares en todas las regiones del mundo. Hoy precisamente se inició en Addis Ababa la consulta para África y la próxima semana comenzarán en Bangkok las consultas para Asia-Pacífico. Estas consultas son sumamente importantes por el posicionamiento de temas prioritarios para la región en la CSW.

Como ha dicho esta mañana el señor John Hendra, esperamos contar con la activa participación de la región latinoamericana y caribeña nuevamente este año en CSW. Al igual que en 2013, el tema prioritario que será abordado este año, en el 58º Período de Sesiones, reviste una relevancia fundamental para esta región.

Este período de sesiones, que se celebrará en poco más de un mes, es una oportunidad única que se nos presenta en un momento verdaderamente histórico, en el cual tenemos la responsabilidad de revisar los avances y desafíos desde la adopción de los Objetivos de Desarrollo del Milenio para mujeres y niñas, identificar dónde nos hemos quedado rezagadas y extraer lecciones de cara al futuro. Y, al mismo tiempo, tenemos ahora frente a nosotras la tarea de construir una nueva agenda de desarrollo sobre la base de esta experiencia y de este aprendizaje que nos deja el marco de los ODM.

Debemos reconocer, en primer lugar, que los Objetivos de Desarrollo del Milenio han desempeñado un rol clave para incrementar la atención en torno a la necesidad de asegurar la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres. Sin embargo, a medida que nos aproximamos a la meta del 2015, queda cada vez más claro que el progreso para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio es insuficiente. La desigualdad, incluyendo la desigualdad de género, está frenando el desarrollo y aquellas metas que más dependen del empoderamiento de las mujeres, como la de salud materna, son las que menos avances registran.

Por otra parte, hemos identificado los vacíos en el marco de los ODM que no han permitido encarar las causas estructurales de la desigualdad: la división desproporcional de las labores de cuidado de niños, personas con discapacidad y adultos mayores, realizada en su vasta mayoría por mujeres y niñas; la falta de acceso a los bienes y recursos productivos; la baja participación de las mujeres en los espacios de toma de decisión; la no realización de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres y niñas; y los alarmantes niveles de violencia contra mujeres y niñas.

En nuestra región, estos vacíos se hacen particularmente notorios en diversas áreas en las cuales no me voy a detener, ya que este será el tema que veremos a continuación en la presentación que nos ofrecerá CEPAL.

Como mencionó esta mañana nuestro Director Ejecutivo Adjunto, John Hendra, desde ONU Mujeres estamos abogando por la inclusión de un objetivo específico y medible relativo a la igualdad de género en la Agenda de Desarrollo Post 2015. De lo que se trata es de construir sobre el MDG3 y mejorarlo.

La necesidad de contar con un objetivo transformativo para la igualdad de género y los derechos y el empoderamiento de las mujeres está fundamentada en el compromiso de los Estados Miembros de la ONU con la igualdad de género y la promoción de los derechos de las mujeres. Estos compromisos están consagrados en tratados globales, especialmente la CEDAW; en compromisos de política como el Programa de Acción acordado en la Conferencia International sobre Población y Desarrollo (CIPD), la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer en 1995 y la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing que de ella resultó; y, más recientemente, en los resultados de Rio+20; en los resultados relevantes de la Asamblea General (AG), incluyendo la Declaración del Milenio, que conllevó a la creación de los ODM; en las resoluciones del Consejo de Seguridad y el Consejo Económico y Social (ECOSOC); y en las conclusiones acordadas por la Comisión sobre la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW) incluyendo, más recientemente, sobre la eliminación y prevención de todas las formas de violencia contra las mujeres y niñas en CSW 57 y  de los consensos regionales tan importantes en esta region.

ONU Mujeres propone tres áreas-meta prioritarias que deben ser incluidas en el marco de desarrollo post-2015 para abordar la igualdad de género y los derechos y el empoderamiento de las mujeres. La inclusión de todos estos temas, a través de un objetivo transformativo y sostenible, tratará las causas estructurales de la desigualdad que impiden el empoderamiento y acción de las mujeres y la plena realización de sus derechos. Las áreas-meta y los indicadores propuestos apuntan a monitorear las trasformaciones hacia la igualdad en las relaciones entre mujeres y hombres, a la vez de estar pendientes de las variaciones en la subordinación de las mujeres causada por factores como clase social, raza, etnia, ubicación geográfica, discapacidad, sexualidad y otros vectores de discriminación y exclusión.

Nuestra elección de áreas-meta prioritarias está basada e inspirada por cuatro fuentes.  Primero, el marco normativo de derechos humanos, que incluye los principios de universalidad, no-retrogresión, no-discriminación e igualdad substantiva (ver Recuadro 3 para mayor información). Segundo, las evidencias, basadas en investigación sobre factores económicos, sociales y políticos y enfoques de políticas con la mayor probabilidad de generar caminos para que las mujeres y niñas puedan articular fuertes demandas de igualdad y realizar sus diversos e interconectados derechos – económicos, sociales y culturales – así como los derechos civiles y políticos. Tercero, las lecciones aprendidas de la historia de la acción colectiva de las mujeres, que han logrado avances importantes para los derechos de las mujeres a nivel global, regional y nacional, a través de investigación rigurosa, incidencia estratégica, asistencia técnica a gobiernos, y movilización de la ciudadanía para exigir rendición de cuentas a los titulares de deberes. Cuarto, las muchas consultas a nivel nacional, regional y global con organizaciones de mujeres y expertos que han contribuido al marco de desarrollo post-2015 y los ODS. El presente trabajo también agradece y toma elementos de otros documentos desarrollados recientemente y durante la última década sobre el desempeño del marco de los ODM desde una perspectiva de género, así como los comentarios de varios expertos y practicantes al respecto de borradores anteriores.

Las tres áreas-meta de ONU Mujeres abordan elementos centrales de la igualdad de género y los derechos y el empoderamiento de las mujeres, como son:

-         Protección contra la violencia contra mujeres y niñas;

-         Igualdad de género en capacidades y recursos;

-         Igualdad de género en el poder de decisión en instituciones públicas y privadas.

Cada una de estas áreas metas tendrá metas específicas e indicadores.

Por otra parte, y éste es un punto igualmente importante, debemos reconocer que la transversalización del enfoque de género en el marco de desarrollo de los ODM ha sido insuficiente y debemos asegurarnos que en la Agenda Post 2015 sea un elemento realmente central y presente a todo lo largo de este nuevo marco de desarrollo, tanto en el diseño como en la implementación.

Finalmente, es clave que cualquier marco de desarrollo nuevo cuente con mecanismos de monitoreo y rendición de cuentas sólidos.

Y, debemos subrayar también que la efectiva implementación de los ODM requiere el fortalecimiento de un ambiente propicio y favorable para la igualdad de género. Esto debe incluir una firme voluntad política para crear instituciones sensibles al género, sistemas de gobernanza y rendición de cuentas robustos, políticas macroeconómicas alineadas con los estándares de derechos humanos y la plena implementación de CEDAW con todas sus obligaciones y compromisos. Por otra parte, la participación de mujeres y niñas en todos los niveles de toma de decisiones es crítica para dar forma e influir en las políticas. Y, desde luego, se requiere que hombres y niños estén activamente involucrados para asegurar una implementación efectiva.

Entretanto, es fundamental que aseguremos la dotación suficiente y sostenida de recursos para acelerar el progreso hacia los ODMs para mujeres y niñas. La inversión en igualdad de género se encuentra estancada y en algunos casos ha disminuido, como resultado de las recientes crisis económicas y medidas de austeridad adoptadas en consecuencia. Es urgente revertir la subinversión en la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres si deseamos que haya realmente progreso para alcanzar los ODMs y garantizar que los beneficios del desarrollo sean disfrutados de manera igualitaria entre hombres y mujeres.

Estamos en un momento crucial para demostrar, con más fuerza que nunca, que la igualdad de género es indispensable para alcanzar los objetivos de desarrollo que nos hemos trazado.

No me cabe duda de que, una vez más, esta región jugará un rol activo y constructivo para asegurar unas conclusiones acordadas sólidas e inequívocas en este sentido en CSW 58. Es el tiempo de las mujeres, es el tiempo de América Latina. Demostremos que ha llegado también el tiempo de la igualdad. De la igualdad sustantiva.  Y, como dicen aquí en México: queremos igualdad, ni más, ni menos. Muchas gracias. 

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